lunes, 15 de junio de 2009

Carol (1953)


[suena Malú - Aprendiz (Aprendiz, 1999)]


En 1952 una desconocida escritora llamada Clare Morgan publicó una novela de temática lésbica titulada The Price of Salt. Tras aquel pseudónimo se escondía la figura de Patricia Highsmith, la que posteriormente se hizo famosa por sus obras y de cuya imaginación surgió el personaje como Tom Ripley. Incluso Alfred Hitchcock adaptó su primera novela, Extraños en el tren (1951), al cine.

Tal y como comenta Highsmith en el epílogo (al menos en la edición de bolsillo de 1997 de la Editorial Anagrama) "En 1952 se dijo que The Price of Salt era el primer libro gay con un final feliz. No estoy segura de que esto fuese cierto, porque tampoco lo he investigado nunca". Por lo visto los personajes homosexuales de las novelas siempre tenían que acabar mal, ya fuese suicidándose o "curándose" para ser un heterosexual feliz. Era la moralina que rezumaba la sociedad de entonces: los homosexuales sólo podían ser desgraciados si vivían esa vida de perversión y depravación.

Pero mejor centrémonos en la historia del libro, que es lo que toca.

En Carol, que es el título que se le dio posteriormente a The Price of Salt, se nos narra la historia de Therese Belivet, una joven 'huérfana' de diecinueve años que trabaja como vendedora de juguetes en unos grandes almacenes para la campaña de Navidad. Sale además con un joven llamado Richard Semco, del cual no está enamorada de él. Las primeras páginas de la novela nos muestran a una joven frágil, inocente, pero sin ilusión y que se deja llevar por las circunstancias. Hasta que conoce a Carol.

Carol es una mujer casada de unos treinta y pocos. Tiene una hija y está en pleno proceso de divorcio. Su encuentro con Therese es banal y casual; quiere regalarle a su niña una muñeca y la vendedora que la atiende resulta ser nuestra joven protagonista. A partir de ese momento las vidas de ambas darán un giro de 180º.

La novela tiene dos partes bien diferenciadas: en la primera mitad vemos cómo las protagonistas se conocen y cómo se va desarrollando su relación de amistad. También nos damos cuenta del amor que le profesa Therese a Carol, de lo dura que es la situación de Carol ante el divorcio y sus consecuencias en lo que concierne a la custodia de su hija.

La segunda parte, en cambio, se nos describe un viaje que cambiará la vida de ambas protagonistas. Es ese viaje el que las acerca, el que descubre las pasiones y acaba con la tensión que se percibía en su relación. Eso sí, como suele pasar en las novelas de Highsmith, la alegría y la calma durarán un suspiro; cosas inesperadas sucederán y ellas se verán expuestas a ciertas pruebas que tanto las pueden unir más o separar para siempre.

A mí particularmente me gusta el enfoque que le da la autora a Therese. Una muchacha joven que vive una vida que se supone que tiene que vivir pero que se deja llevar por sus pasiones una vez conoce a Carol. En cambio el personaje de Carol, más adulto y controvertido quizás, se esconde tras un velo; Highsmith nos muestra matices de este personaje y no es hasta el final que no nos podemos hacer a la idea de por lo que realmente ha estado pasando.

Diría que es una lectura recomendable a pesar de quedar un poco desfasada para los tiempos que corren. Ahora existe más visibilidad, al menos en nuestra cultura urbana y occidental, y el papel de las mujeres ha cambiado bastante respecto los años 50. Aún así, la trama se desarrolla de tal manera que te atrapa casi al instante. Bueno, al menos a mí esta novela me engancha cada vez que la releo.

Os dejo con ciertos fragmentos que e su día me parecieron interesantes; disfrutad de la lectura.

( p. 68)
'(...) So you want to fall in love? You'll probably will soon, and if you do, enjoy it, it's harder later on'
'To love someone?'
'To fall in love.'

*-*-*

(p. 140)
'Lines', Carol said. ' I can't compete. People talk of classics. These lines are classic. A hundred different people will say the same words. There are lines from the mother, lines from the daughter, for the husband and the lover. I'd rather see you dead at my feet. It's the same play repeated with different casts.'

*-*-*
(p. 247)
'I love you', Carol said.
Therese opened her eyes, but she did not look up.
'I know you don't feel the same about me. Do you?'
Therese had an impulse to deny it, but could she? She didn't feel the same. 'I don't know, Carol.'
'That's the same thing.'

*-*-*

(p. 257)
(...) and Therese smiled because the gesture was Carol, and it was Carol she loved and would always love. Oh, in a different way now, because she was a different person, and it was like meeting Carol all over again, but it was still Carol and no one else.

domingo, 14 de junio de 2009

La Calumnia (1961)

[suena Pastora - Cósmica (Circuitos de lujo, 2008)]


Me encanta Audrey Hepburn. La vi por primera vez en Desayuno con Diamantes (1961) y me convertí en una fan suya. Empecé a ver todas las películas en las que ella salía: Sabrina (1954), Historia de una monja (1959), My Fair Lady (1964)... Y entonces fue cuando me topé con La Calumnia (1961).

La Calumnia es una película de William Wyler y sus protagonistas principales son Audrey Hepburn, Shirley MacLaine y James Garner. Basada en la obra de teatro de Lillian Hellman The Children's hour (1934), dura alrededor de una hora y media y la historia que nos cuenta es la siguiente: Karen Wright (Hepburn) y Martha Dobie (MacLaine) son dos amigas que dirigen una escuela de niñas. Karen está prometida con el doctor Joe Cardin (Garner) y la escuela parece que va viento en popa. Pero entonces la alumna más problemática acusa a sus dos profesoras de mantener "relaciones inapropiadas" para librarse de ser castigada. Lo que la niña no se imagina es todo lo que puede causar una mentira de ese calibre en la sociedad en la que están viviviendo...

El director, Wyler, ya hizo en 1936 otra película basada en la obra de Hellman, aunque en aquélla se borró toda referencia a la acusación de homosexualidad, transformando la trama principal en un problema de triángulo amoroso estándar. No he podido encontrar porqué el director volvió a filmar la historia con los elementos originales, ni tampoco sé qué le impulsó a hacerlo. Aunque personalmente me alegro de que la hiciera.

Cuando yo visioné por vez primera tenía quince o dieciéis años. He de admitir que me impactó, sobre todo porque por aquel entonces empezaba a dudar de mi propia sexualidad. Y es que, a diferencia de hoy en día, a mediados de los noventa no existían casi referencias públicas de figuras lésbicas. No teníamos ni a Maca ni a Esther y se podría decir que las lesbianas eran totalmente invisibles, así que os podeis imaginar que esta película fue mi primer acercamiento al lesbianismo y, a pesar de las connotaciones negativas que daba a entender, fue un gran descubrimiento para mí.

Seguramente a muchas personas que la vean en la actualidad dirán que es una mala película, con un final horrible y un mensaje absurdo. Pero dentro del contexto en la que se hizo yo la considero valiente por mostrarnos un personaje como el de Martha, que gracias a una mentira descubre lo que ella siente por Karen. Además, viendo las diversas reacciones de los diferentes personajes frente a la noticia, se puede decir que la sociedad ha avanzado mucho respecto al tema.

Siempre me acordaré de la penúltima escena, en la que conversan Martha y Karen:

Martha: There's always been something wrong. Always, just as long as I can remember. But I never knew what it was until all this happened.
Karen: Stop it Martha! Stop this crazy talk!
Martha: You're afraid of hearing it, but I'm more afraid that you.
Karen: I won't listen to you!
Martha: No! You've got to know. I've got to tell you. I can't keep it to myself any longer. I'm guilty!
Karen: You're guilty of nothing!
Martha: I've been telling myself that since the night I heard the child say it. I lie in bed night after night praying that it isn't true. But I know about it now. It's there. I don't know how, I don't know why. But I did love you! I do love you! I resented your plans to marry. Maybe because I wanted you. Maybe I've wanted you all these years. I couldn't call it by name before, but maybe it's been there since I first knew you.
Karen: But it's not the truth, not a word of it is true! We've never thought of each other that way.
Martha: No, of course you didn't. But who's to say I didn't. I'd never felt that way about anybody before you. I've never loved a man. I never knew why before, maybe it's that.
Karen: You're tired and worn out.
Martha: It's funny. It's all mixed up. There's something in you, and you don't know anything about it because you don't know it's there. And then suddenly, one night a little girl gets bored and tells a lie, and there, for the first time, you see it. Then you say to yourself, did she see it? Did she sense it?
Karen: But you know it culd have been any lie. She was looking for anything to...
Martha: But why this lie? She found the lie with the ounce of truth. Don't you see? I can't stand to have you touch me! I can't stand to have you look at me! Oh, it's all my fault. I have ruined your life and I have ruined my own. I swear I didn't know it! I didn't mean it! Oh, I feel so damn sick and dirty I can't stand it anymore!

En definitiva, La Calumnia es una película dramática de temática lésbica con un final no precisamente feliz, aunque como ya he dado a entender, acorde con la época.

Os dejo un fragmento del documental El celuloide oculto donde MacLaine hace comentarios sobre su participación en la película:


jueves, 11 de junio de 2009

Y el punto de partida es éste...

[suena Ana Torroja - Los Amantes (Me cuesta tanto olvidarte, 2006)]


Bienvenido seas a este nuevo blog de tendencia lésbica. Has leído bien, he escrito tendencia lésbica. Es decir, que todo lo que leas aquí tendrá conexión con lo que la gente llama cultura lesbiana, ya sea de manera directa o indirecta. Se intentará hablar de cine, de música, de literatura, de televisión, de sexo... El tema no importa, lo importante es el punto de vista.

¿Qué es la cultura lésbica? Echando un vistazo a la RAE nos encontramos con los siguiente:

cultura.

(Del lat. cultūra).

1. f. cultivo.

2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.

3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

4. f. ant. Culto religioso.


lesbiano, na.

1. adj. lesbio.

2. f. Mujer homosexual.


Modus vivendi de mujeres homosexuales, mujeres que desean y/o aman a otras mujeres. Actualmente España vive una época en la que socialmente los homosexuales somos considerados un igual. Lamentablemente no se puede decir lo mismo en todos los sitios. Además, teniendo en cuenta lo arraigado que está en nuestra cultura el culto a lo masculino, ser mujer puede a veces ser más un estigma que no una liberación. Suerte que poco a poco se van reestructurando los cánones a favor de la igualdad entre semejantes.

Con este blog no pretendo fomentar el aparente sectarismo en el que se ven inmersos los diferentes grupos homosexuales (sí, no existen sólo dos grupos, a pesar de la creencia popular) sino dar a entender que existen otros puntos de vista a causa de nuestras diferencias respecto a la sociedad dominante. También quiero añadir que el lesbianismo en sí no es un modus vivendi incompatible con el establecido sino que es un plus que nos toca añadir por las circunstancias de la vida. Ser lesbianas no es nuestra vida, sino que forma parte de lo que somos.

Bueno y creo que aquí acaba la obligada introducción de este blog. Pero antes de despedirme hasta la próxima debo decir que todo comentario/crítica será siempre bienvenida.

Disfrutad de la lectura.